lunes, 16 de febrero de 2009

Historia de los inmigrantes eslovenos en Argentina

"Cuando vine a la Argentina tenía los 18 recién cumplidos. Con otros paisanos de la misma edad, bajamos del barco en el puerto de Buenos Aires... Era de noche. Veníamos con ilusiones y esperanzas, pero al abandonar el barco sentimos la soledad... No teníamos adonde ir, nadie nos esperaba, no conocíamos el idioma... Sentados en el suelo, miramos el cielo y
lloramos"

Francisco Jelenic

(Foto: Hotel del Inmigrante)

Se pueden distinguir cuatro etapas de la llegada de inmigrantes eslovenos en la Argentina:

Primera etapa:
Se trata del período comprendido entre fines del siglo XIX y el año 1919. Entre las causas de esta migración se encuentra la expansión y el sometimiento del Imperio Austro-Húngaro sobre Eslovenia, períodos de epidemias y malas cosechas, y finalmente la destrucción ocasionada por la Primera Guerra Mundial.
En esta etapa, la mayoría de las familias numerosas y empobrecidas vieron emigrar a sus hijos varones mayores. Estos jóvenes que debieron abandonar su querida tierra, migraron dentro de Europa o se lanzaron a territorios lejanos como América. Por ello, esta primera migración se caracterizó por la preeminencia de hombres jóvenes y solteros.
A su vez, esta etapa coincidió con una época de promoción de la inmigración de ultramar en la Argentina por parte del gobierno.

Segunda etapa:
Comprende el período de entreguerras y se trató de una migración mayor en número. Eslovenia se vio desmembrada: Carintia fue incorporada a Austria, la región costera (Trieste y Gorica) a Italia, Panonia a Hungría y las regiones de Carniola y Estiria al Reino de Serbios, Croatas y Eslovenos (llamado Reino de Yugoslavia desde 1931).
En las regiones sometidas por Italia muchos eslovenos se embarcaron junto a los emigrantes italianos y lo hicieron con pasaportes de esa nacionalidad. Las agencias navieras promovían una Argentina que prometía una mejora económica, paz y estabilidad política. Sin embargo, la crisis del ’30 había golpeado al país austral, por lo que muchos inmigrantes se vieron obligados a recorrer el país en búsqueda de trabajo.

Tercera etapa:
Se trata de nueva oleada de inmigrantes que llega a la Argentina al finalizar la Segunda Guerra Mundial y conformarse la República Socialista Federativa de Yugoslavia.
Esta inmigración se diferenció de las anteriores puesto que fue más organizada. Existió así una diferencia con los inmigrantes de la etapa anterior, que habían llegado espontánea e individualmente. Muchas familias emigraron en esta etapa.
Esta vez, asociaciones e iglesias eslovenas se pusieron en contacto con el gobierno argentino para confeccionar la lista de posibles inmigrantes. Esta corriente se caracterizó por un acentuado anticomunismo y catolicismo de los emigrados.
Estos inmigrantes se consideraban exiliados políticos y su intención era permanecer en Argentina sólo hasta que las condiciones se reestablecieran en su país de origen. Por este motivo, su contacto con la sociedad argentina fue menor y no se integraron a las formas de organización de sus connacionales.

Cuarta etapa:
Desde la década del ’50 y con el desarrollo de la Guerra Fría la emigración eslovena se detuvo. Se dieron casos aislados de inmigrantes llegados a la Argentina, inmigrantes que generalmente ya contaban con parientes o amigos en esta tierra austral y que buscaban un orden ideológico diferente. Una vez más Argentina favoreció el ingreso de eslovenos, particularmente de aquellos originarios de Trieste, debido a su conocimiento en fabricaciones en militares.
Bibliografía:
Los yugoslavos en la ciudad de Córdoba y su práctica asociacionista : El caso de la Sociedad Mutual Eslovena Yugoslava, 1940-1955 / Laura R. Misetich y Marcela C. Quinteros